BOTELLA AL MAR

     Luego de pensarlo un poco y teniendo en cuenta que a algunos les ha gustado ver lo que escribo he pensado destinar esta página a publicar algunos poemas que tengo guardados y no sé si alguna vez publique en papel. Veré también si retomo la escritura de poesía pero por ahora iré lanzando una vez por semana los que en otros momentos he redactado.

1. Desperté en una tierra

Desperté en una tierra

Que no era mía

Y recordé que hace años

Estoy atado a ella.

Me miré a mí mismo

Y allá adentro, abajo,

Encontré unas raíces

Afirmadas hace tiempo.

Pero arriba, más arriba,

Escuché sonidos de otras voces,

Ahora lejanas y cada vez más extranjeras,

Más asidas que yo a este vientre que me acoge

Pero más prontas a desprenderse

Que yo misma.

Adentro, abajo, atrás,

Los otros me penetran y se comunican,

Otros tiempos me trascienden,

Me trasladan…

Busco allá abajo, adentro, atrás,

Al otro que pude ser,

Al que podré ser,

Al que ha sido,

La faz desconocida de mí mismo,

La herencia,

La otra cara del mundo.




2. Y desgraciadamente

El dolor crece en el mundo[1]

Pero una nueva criatura

Vendrá a recoger tus lágrimas

Para transformarlas,

Absorberlas, recrearlas,

Incorporarlas a su ser y ofrecerlas

En un nuevo acto,

En un mismo acto,

En un viejo acto

A otros seres que crecerán

Con ella,

Por ella,

Para ella,

Desde ella.

Un día volverás la vista atrás

Y el dolor que dejaste lejos

Lo verás

Y no lo reconocerás

Y no estará más.

Y creerás que fue un sueño.

Pero no es así:

Según los días

Y los órdenes de los días

Sentirás que está agazapado

O habrás aprendido

Que a partir de él también se crece

Y que más allá del dolor

Está la esperanza,

El amor, el ser,

El hombre. La ilusión…

Y un poema que no acaba jamás.

[1] César Vallejo.




3. Sombras del yo

Mi ser se esconde.

¿Quién lo encontrará?

Mi alma huye.

¿Quién la atrapará?

Ignotos caminos

Que a veces creo reconocer

Y en ocasiones predecir

Transita mi conciencia

Atraída por el azar.

El viaje dura un instante

Que se me hace eterno;

A veces es acogedor,

Otras me parece incierto.

Regreso cansada

Sin haber movido

Un solo músculo

En ese largo andar

Del tiempo sin medida.

Un día, quizás,

Traspasaré fronteras

Que aún desconozco.

¿Quién me rescatará?



4. Vértigo

Vértigo de traspasar los muros

Y no encontrar regreso.

El silencio me abraza

Con amor de hierro.

Ansío canciones

De antiguos festejos,

Sonidos de cuna,

Murmullos del viento.

Intuyo cantares

Que son de otros puertos

Pero que me habitan

Cuando no despierto.

Aroma de jazmín

Acaricia mi piel.

El borde está cerca;

Un paso más allá

Espera lo incierto.

La tierra me rodea

Con letanías de abismo.

Nadie me conoce donde voy;

Alguien recordará mi paso

En este mundo.

El sol se apaga, la luz no llega,

El alma se detiene a la espera

De un tiempo que no es.




5. Salas

Sala de espera

Antesala

De la vida y la muerte.

Sala de estar

En el mundo o en el sueño.

Sala de homenaje

A lo que es

O lo que fue.

Sala de embarque

Para irse y no volver,

Para irse y soñar con el regreso;

Para irse.

Sala de parto:

Se llega al mundo en un instante,

Después de un tiempo casi tan largo

Como dura la vida;

Se abandona el camino

Casi sin saberlo

Mas en los otros siempre perdura

La vida o la ausencia,

La noche o la luz,

El ánimo, el desasosiego

La guerra o la paz.




6. Danzarina

Baila frente a la desesperanza

Gira y gira

Intentando cambiar el mundo,

Volverlo del revés

Como un guante

Que todavía puede ser útil.

En cada vuelta

Reordena el tiempo

Y acomoda lo inasible de la vida.

Con inocencia, con desparpajo

Envuelve lo que la rodea

Y lo transforma y lo moldea

Como un artesano a la arcilla.

Danza contra la desesperanza

De todos nosotros.

Y nos envuelve y nos arrastra

Hacia horizontes límpidos

Que nos devuelven la unidad,

El centro, el origen o el aura.

Vuela en un arco firme

Descripto con el cuerpo en el instante,

Fotografía el alma intangible

Con pies diminutos, manos suaves,

Ligera mirada.

Reitera el ciclo de la danza,

Ritual del cuerpo que invoca al alma,

Llamado del origen, flecha a la distancia.

Baila, gira, danza,

Vuela, reitera, avanza;

De pronto se detiene:

En el aire, en la retina, en el alma,

Vibra su escozor de lanza.



7. Escrito en el aire

Nació en algún lugar

(ya no importa dónde:

Los muertos no llevan partida de nacimiento).

Como otros tantos seres,

Sin mucha originalidad,

Caminó, habló, creció…

Aunque habría que decir

Que fueron otros los que lo vieron

Caminar, crecer, hablar;

Ella sólo lo notó cuando pudo ver

A los otros y verlos con la certeza

Del espejo, que nos devuelve la mirada.

Se casó, viajó, parió, enseñó, escribió,

No se sabe en qué orden;

Se pierden los datos cuando uno desaparece

Y encima se es de los de pocas palabras.

(“Se morirán aquellos que me amaron

Y el pueblo se hará nuevo cada año”)

Murió, con mucho llanto y homenajes

Y un largo olvido desde el día siguiente.

¿Murió? Desde el escritorio donde esto escribe

Se da cuenta, nota, observa, determina

Que no ha vivido,

Que viajó y no paseó,

Que parió y no escuchó la palabra “madre”,

Que se casó pero no cuidó el amor,

Que, ¡basta! Ya que ha enseñado y aprendido;

Ya es hora de poner en práctica

LA VIDA.




8. Vocación

Porque te quiero

Y quiero serte útil

Porque tu mundo

Completó el mío

Porque me enseñaste

Lo que me negó la vida.

Porque con vos

Soñé, amé, viví, morí una y mil veces

Porque este puesto de hoy

Me aleja cada día más de lo que sos

Porque ahora necesito

Soñar, amar, vivir y morir más allá de vos

Y aunque sólo sea una vez y para siempre

Y aunque a pesar de ello te sea fiel

Desde otro lugar

Y porque, en definitiva,

Cuando una relación no sirve

Es mejor abandonar a tiempo

Te dejo libre

Me alejo

Y sin embargo

Te espero

A la vuelta de

Esta esquina

Para

Cambiar

Y

Aprenderte, en lugar de enseñarte

Para

Crearte y darte frutos

Si es que la vida y vos, Literatura, lo permiten

PERO

Siempre y cuando

No se oponga el AMOR

Porque sé

Con la misma seguridad

Con que te reconozco mi vocación

Que si pasa el Hombre

Una sola vez

Pero definitiva

Y plena

Y fecundamente

Te seré INFIEL

Aunque a veces te recuerde.




9. Retoños

Ansias de ser regazo

Para preservarlos siempre.

Lucha para volverme alas

Y dejarlos andar.

Brazos para elevarlos

Hasta lo infinito,

Pero que regresen

Llamando a mamá.

Mirada para descubrirlos

En todos los secretos

Que pueda yo guardar.

Oído atento y mi frente abierta

Confianza de simiente

Que va a prosperar.

Volverme en el tiempo

Casa, flor, caricia

Que regrese un día

Con dulce cantar

Y que dé simiente

Que florezca y crezca

Porque entre sus frutos

Yo seré mamá.

Sentir que mis “ojo”, “hasta acá”,

“cuidado”

en sus cabecitas por siempre será

“te quiero”, “te abrazo”,

“te escucho”, “te extraño”,

“siempre perdoná”.

Y cuando mi tallo

Se quiebre o se doble,

Mi cabeza en alto

Siempre seguirá,

Apartando piedras,

Recaudando estrellas,

Cantando canciones

Que recogerán

Para devolverlas

Al viento de todos,

Al mar, al espacio

Y recomenzar.

Que nadie les corte

Las alas del sueño,

Que nada detenga

Su lucha, su andar;

Si mi tiempo acaba,

Si al fin se termina,

Que en sus bocas siempre

Reviva mamá.



10. Soledad

Afuera está el mundo

Acá a mi lado

Una silla vacía

Y la esperanza del encuentro.

Quizás alguien llegue a la cita.

Tal vez el día expire

Sin una presencia.

Alguien está, sin embargo,

Aunque no lo perciba,

Aunque lo presienta.

Los velos de la noche

Se anuncian lentamente;

Frente a mí, la página en blanco

Y un incipiente diálogo

Con alguien que me es desconocido.

La casa se puebla de voces,

Mi corazón se ha dormido,

Nadie visita mi cuerpo,

Nada mi alma ha sentido.

Solo los ruidos lejanos

Me recuerdan que aún existo.

Quiero ser y estar con otros;

Mi corazón se ha dormido.



11. Caminante

Caminante, no hay camino

Se hace camino al andar

Machado

Amor, candor, dolor.

Dolor, candor, amor.

Amor, amor, amor.

Dolor, dolor, dolor…

 

¿Quién enseña los pasos

al inexperto enamorado?

¿Cuándo se aprende

a no apresurarse

a ceder a tiempo

a intentarlo todo?

¿Por qué siente uno sobre sí

la fascinante

temible

poderosa

sensación de que gana y pierde todo a un tiempo,

de jugarse a todo y nada en cada momento,

de errar y acertar

y de temer y ser temerario todo junto?

¿Cuándo, cómo, dónde

aprendemos el éxito o el fracaso

en el amor?

¿Qué nos impulsa a retener

o a perder para siempre

al ser amado?

¿Qué extraño deseo

nos sostiene

en la experiencia del frágil equilibrio

entre Todo y Nada?

 

Caminante, amante, doliente;

Caminante, demente, ardiente.

 

Ahí, más allá,

Quizás en la otra senda

Que abandonaste ayer,

Tal vez en esta

Que alcanzarás mañana,

En el recodo de un camino nuevo

TE ESPERA

La sombra que se unirá a tus pasos.

¡Andando!



12. ¿Cuánto es uno más uno?

Y… depende.

¿Cómo? ¿Cuántos son

tu papá y tu mamá?

Antes eran uno,

Después dos y ahora tres

Porque papá tiene novia.

Y entonces, ¿dos más dos?

Cuatro, pero a veces cinco

Porque mi papá tiene otra hija

Que a veces es mi hermana

Y otras, la hija de ellos.

Pero, ¿y si sumás dos amigos

Más dos amigos?

Y… si estamos juntos…

Pero a veces uno no quiere jugar

Y somos tres, o uno

(cada uno por su lado).

Veamos, ¿dos lápices más dos hojas?

Cuatro, si los tengo

Porque a veces pierdo cosas

O me las olvido.

¿Cuántas páginas tiene una hoja de tarea?

Dos, si está completa;

A veces, ninguna.

Y el reloj, ¿cuántas

Agujas tiene?

Tres, y a veces

Parecen una sola:

La vuelta no termina;

El tiempo no pasa.

Pero a veces la tortuga

Se despierta y las agujas

Corren carreras:

Antes de que me entere

Se pasaron las vacaciones.

¿Cuántas piernas tenés?

Bueno, dos,

Aunque me dicen rengo

Porque para la pelota

Se me murió una pierna

(de aburrimiento será);

pero sé que con las manos

puedo superar a muchos:

dicen que de la nada

me surgen palomas con alma,

que de un dibujo mío

saltan miles de palabras.

Pero, en fin, señora

Sé que la matemática

Es una ciencia exacta.



13. Castillos en el aire

El cielo en la tierra

La tierra en el alma

¿Quién sueña al soñador

que construye mundos

con la mirada?

¿Qué no imagina

el que tiene en la mirada estrellas

y sueños en el alma?

Soñar, subir, crecer

A través de un ansia;

Vivir, volver, crecer

A pesar de la nostalgia

De mundos anhelados,

De orbes no alcanzados,

De ideas no perdidas

Aun cuando no sean encontradas.

El soñador está;

Nos vive y nos exalta

A pesar de que seamos

Como chicos rebeldes

Que queremos quedarnos

Solo con lo que basta.




14. El ritmo del tiempo

Las sillas se van vaciando

Una a una. El que se fue

Se llevó la silla.

Los que quedamos

Nos miramos en silencio

Esperando el turno.

No nos toca ahora,

Ya será el momento.

Se renueva la melodía:

Sonido suspenso en el tiempo

Que una mano en sombras

Detiene sin aviso.

Otro indiecito se ha ido;

Aguardamos.

Otra vez el ritmo acompasado

Renueva el movimiento.

Bailamos al son de la tonada

Que nos trae el viento.

Otra mano, la misma,

Nos corta el aliento.

Estoy solo,

Espero mi tiempo.

Otros vendrán después

A retomar el juego.

Así es la vida.



15.  Presente ausencia

¿Dónde estás?

¿Sabés? Ayer, hoy, casi siempre

estás en mi nostalgia,

en mis ganas de abrazos,

en el tiempo que pasa.

Cielo, Infierno, Purgatorio,

Las palabras de la infancia,

En este momento, ahora

No me pueden decir nada.

Es que si Dios nos escucha

Tenés el Cielo en mi alma,

A pesar de los errores,

De olvidos e inconstancias.

Porque si de vos mucho perdura

Y si mi memoria basta

Es porque más allá del hombre

Está el padre. ¡Qué palabra!

Lecturas con vos aprendidas,

Palabras de tu boca escuchadas,

Silencios que llenan tiempos

De dolor y desesperanza,

Cafés y mates conmigo

Y también con mis hermanas,

Que son así las de hoy

Conmigo y con quienes me aman,

Porque vos nos hermanaste,

Porque siempre faltó en tus palabras

Hablarnos mal de una a otra,

Hacernos sentir alejadas.

Mis hijos llevan adentro

Semillas de tu alma

Y hasta mi marido es

Él mismo

Y tu semejanza.

Te encuentro en cada rincón,

En un libro, en una plaza,

En mis escritos de ayer

Que por vos serán mañana.

 

Sólo no sé si seré

La que soñaste, la que esperabas.

Desde donde estés ahora,

Seguro ves mejor mis faltas.

Te prometo trabajar

Cada día en alejarlas

Como lo hacen el leñador,

El albañil con sus armas;

Como lo hago en mis escritos,

Luchando con la palabra.




16.  Reconstrucciones

Conciencia

De ser en el tiempo:

Alas del deseo

Y raíz de encuentro,

Soledad de día

 En la noche,  viento

Que con otras almas

Latentes, en sueños

Recorre caminos

Ásperos, violentos,

Lúgubres, desnudos,

Futuros, lejanos,

Eternos, sin tiempo;

Descubre fronteras

De antiguos momentos

Con aires de ensueño,

Con temple de anhelos,

Aroma a madera

Que resiste el tiempo,

Imágenes tenues

De amores eternos,

Gustos encontrados

De hiel y café,

De limón y fresas

Con resabio a miel.

 

Y cuando regreso

A mi propio ser

Rebusco en mi centro

Cosas del ayer,

Futuro entrevisto,

Conciencia de ser,

Espacio en el tiempo,

Tacto del quehacer,

Mirada de siglos,

Pisadas de ayer

Y romper el muro

Del amanecer

Y andar el día

Reconstruyendo mi revés,

Tendiente a la vida,

Al instante, a creer

En el tiempo justo,

En siempre y después.




17. “Mundo de dos”

2020-01-15

 

2020-01-15 (1)

 

2020-01-15 (2)



18. Hacia el origen

De un capullo de seda

Frágil como la vida misma,

Tenue como el día,

Simple como las gotas de lluvia

En las plantas de un jardín.

De allí salimos;

Al sol, a la lluvia, a la noche…

Reptamos por caminos desconocidos,

Nos cruzamos con otros seres

Y nos unimos en burbujas resplandecientes

Mientras el tiempo gira a nuestro alrededor.

Un día nos elevamos, ascendemos

Hacia el sol, las nubes, las estrellas.

Hay un nosotros que nos reúne, nos congrega

Y la esperanza de un futuro que nos continúa.

Volamos, cuerpo y alma de mariposa omnipotente,

Sabiendo que nuestro tiempo pasa,

Construyendo castillos en el aire

Que el sol refleja en los oasis de la tierra.

Unas veces descendemos hacia las flores

Para dejar nuestras semillas,

Para afianzar lo que ha de quedar de nosotros.

Otro día, uno pactado de antemano

Pero siempre imprevisto,

Nos quedamos en la tierra,

Nos hundimos en ella,

Nos cobijamos en ella.

Quizás estamos solos

Pero llegamos al origen,

Al final de un camino

Que nos señala el final de nuestro tiempo,

El comienzo de otra historia

En la que somos fruto y semilla,

En la que nuestra simiente,

Origen y meta,

Queda para soñar nuevos caminos.

 

01-12-2003

Para Graciela

Este poema fue dedicado después a Raúl cuando su padre estuvo enfermo.

Esta dedicatoria es para Nicolás (20 de septiembre de 2006)

Y ahora es para María Inés, que espero pueda leerlo en algún lugar desde donde sonría (10 de septiembre de 2013)

Para Sergio Selim y Raúl De Carli

Para Omar Ugarte (13-12-2014)

Para Gabriela Rodríguez Usé (Diciembre 2014)

Para Ignacio Gómez, “compañero virtual” de cursos (Enero 2015)



19. ARA SAN JUAN: “Todos eran mis hijos”

Vos no los conocías ni ellos a vos pero hubieran dado la vida por todos

(Recogido en Facebook)

 

El océano, la inmensidad…

Líquido uterino: contención de madre, origen;

Profundidad, misterio, angustia y tumba.

Ahora no; mañana, mañana.

Cuarenta y cuatro esperan

La macabra esperanzada “piedra libre”

De un juego en el que va más que ganarlo,

De un juego que es el de la vida y la muerte,

Como en una corrida de toros

En la que el animal rodea y acecha

Al tiempo que seduce como una sirena encantadora

Que simula protegernos.

Pero afuera otros libran sus propias batallas:

Contra el tiempo, la incertidumbre, el dolor, lo oculto…

Por la esperanza, la verdad, la justicia, el consuelo.

Por la esperanza, por la esperanza como un rezo

Y que parece conjurar las voces

Interesadas, desinteresadas, cristalinas, oscuras

De naciones muy diversas y de cofradías confusas.

Abajo, adentro fluye y transcurre el tiempo

Con la naturalidad de todos los seres en todos los tiempos:

La cotidianeidad de la vida… y de la muerte.

Desde abajo, desde adentro de nuestro mar interior

Emergen voces que los llaman, los reclaman, los invocan

Allí donde dormitan esperando esperanzados

Alimentando nuestra espera de un regreso

Que no nos haga necesario evocarlos.



20. Roma/Amor

Palabras del poema

                                                     No las decimos nunca  

El poema nos dice.

OCTAVIO PAZ

 

Sí.                                                                                                                            No.

Porque sí.                                                                                                        Porque no.

El azar nos une.

El azar                                                                                                             nos desune.

¿El azar nos reúne?

El Bien en el Mal,

El Mal en el Bien.

Doctrina del Ying y del Yang

(del Yang y del Ying.)

No.                                                                                                                             Sí.

Porque no.                                                                                                       Porque sí.

El azar, el azar, ¿el Azar?

Orden, desorden.

Amor, desamor.

Desamor, orden.

Desorden, amor.

Te espero.                                                                                                          Te olvido.

Te olvido.                                                                                                           Te espero.

 

Espero.

Espero.

Espero.

¿Encuentro?

El azar, el azar, el Azar…

Sí.                                                                                                                Porque sí.

Porque no.                                                                                                        No.




21. “Los tres anillos”

Entrelazados, indisolubles,

Dos son iguales

Uno se distingue por su color.

Salud el primero,

Amor el otro

Y el del centro, el diferente:

Dinero, familia o dolor.

 

Salud es vida

Y también muerte,

En ocasiones larga prisión

Que la vida labra con las promesas

De una futura (lejana) recuperación.

 

Amor es tiempo de convivencia,

Lucha, búsqueda y pasión.

También la espera

Del solitario

(¿destino o elección?)

 

Dinero es fruto

De los trabajos, el esfuerzo

O la ocasión;

Va y viene

Y con su ritmo

Prende la llama

De proyectos, discusiones,

Poder o resignación.

Cuando falta es la familia

Quien sostiene sinsabores,

Enfermedad y desilusión.

(Dios ayude al solitario,

al desamparado, al que sufre

prisión de este dolor.

Dios ayude a quien está

Enfermo y sin su labor,

A quien libertad espera

De tan sutil y cruel prisión.)

 

Juntos señalan la alianza

De vida, trabajo y amor;

Si uno falta, dos resisten

A reglamento o por intuición,

Por la fe, por la esperanza,

Con deseo o ilusión,

Con desánimo, con promesas

De que mañana es un día mejor.

Los tres se deslizan juntos,

Pero a veces para el reloj

Y desaparecen todos

Si uno o dos pierden valor.

¿Cuál es el más importante?

Acaso, ¿depende de vos?



22. “Santiago”

Tu nombre

Me recuerda el origen.

Más allá de los brazos

Me toca el alma.

Semillas de tu estirpe

Resuenan cuando te llamo

Abuelos, tíos, otros

Llegados a esta tierra

Desde otras lejanas

Me hablan en tu nombre,

Recuerdan su paso por el mundo

Y su injerto en el alma.

Hijo de esta tierra

Tus raíces señalan

Rumbo al mar y a Galicia

Donde habitan viejas almas;

Tus ramitas y hojas

Desde tu tronco se alzan

Oliendo a sol y a futuro

Y prometiendo constancia.

Ahora, ayer, mañana:

Palabras aprendidas

Y que al decirlas no alcanzan

Porque toda tu vida

Se encierra en un instante

Y es ancha como tu alma.

Y tu memoria frágil

De este día que se acaba

Encerrará mañana

Mundos de fantasía, recuerdo y esperanza.




23. “Luciana”

Hormigas en el cuerpo

El sol en la mirada

Y en la cabeza luna

Si es un “No” el que avanza.

Con tus pinceles creas

Un universo del tamaño de una hoja,

Una suerte de genio encerrado entre rayas,

O quizás una rana

Que a través del papel

Descubrimos que nombra

A un príncipe en su alma.

Trajiste con tu nombre

La luz a nuestra casa,

La alegría del canto

Y la palabra “hermana”

Que dicha por Santiago,

Mi otra luz del alma,

Resuena en los oídos




 

2 comentarios en “BOTELLA AL MAR

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