1911-1920

No puedo creer que casi haya pasado un mes desde que publiqué la década anterior del Premio Nobel. Como sea, aunque vengo trabajando todo lo que puedo cuando me deja tiempo la escuela, acabo de dejar en los Premios Nobel la segunda sub-página en relación con los galardones de la segunda década del siglo XX.

1901-1910

Bien. Por más trabajo que tengo para la escuela no he podido contenerme: acabo de publicar la primera subpágina en LOS PREMIOS NOBEL(1901-1910). Sé que deberé volver a ella para actualizar algunos elementos y mejorar la estética, pero no podía esperar para comenzar este recorrido que me había propuesto hace tiempo.

Agradeceré, más que la paciencia, los aportes que deseen realizar. Creo que he colocado todos los créditos correspondientes a algunos sitios que he citado; por supuesto que si surgiera alguno del que me hubiera olvidado corregiré lo que deba cuanto antes.

No sé cuándo seguiré con las otras décadas; por lo pronto, si ahora no regreso a mis actividades pendientes para la escuela, mañana me devorarán sin piedad.

PREMIOS NOBEL

Tal como prometiera hace un tiempo atrás, he abierto una nueva página para recorrer el trayecto de los PREMIOS NOBEL DE LITERATURA desde 1901 a la actualidad. También tengo en borrador las subpáginas organizadas por décadas e iré haciéndolas públicas a medida que vaya editándolas.

Como saben, tendrán que armarse de un poco de paciencia porque voy trabajando en mis blog (que ya son tres) cuando mi actividad docente me deja algo de espacio para ello. Sé  que algunos recorren las páginas y no se quedan sólo en lo que aparece como última entrada, pero quería avisarles por las dudas.

También prometo cuanto antes actualizar mis cuentos y poemas en las páginas correspondientes (Papeles al viento y Botella al mar) tanto en este blog como en Lapizázulix, la galaxia del cuento. Para quienes estén en la docencia quizás les sirve algún pequeño aporte del último blog: Transitando lenguajes.

Un cuento que andaba buscando

Bartleby el escribiente

Por cierto, estoy rescatando algunos borradores. Ya había olvidado que un tiempo atrás estuve buscando este cuento de Herman Melville así que lo traigo desde la entrada de otro sitio. Cuando por fin pueda releerlo comentaré lo que en su momento me interesó; entretanto, estará aquí para aquellos a quienes les interese.

Quinto artículo en Microcuento.es

El enlace siguiente lleva al nuevo artículo que publiqué en Microcuento.es Ahora tengo que buscar tiempo para terminar otros que estaba procesando. Espero que les guste y ojalá hayan leído los otros para tener sus opiniones acerca de lo que en ellos aparece (bien recordarán que he escrito en este blog, así como en el otro, artículos más extensos donde las cuestiones que hay en estos cinco han aparecido, aun cuando con diferente tono).

https://microcuento.es/el-microrrelato-se-esconde-tras-el-lenguaje-de-otras-historias-o-discursos/

El silencio es de los que no toman la palabra (o “el que calla, otorga”)

Ningún escritor ha escrito nunca para silenciar a otros, o para desalentarlos de escribir. Ni el número de páginas, ni el número de historias, ni el tiempo dedicado a este libro han pretendido dar una lección a otros. Por el contrario, si este libro es el rastro de la felicidad que he experimentado al construir […]

a través de Ningún escritor ha escrito nunca para silenciar a otros, Georges Perec — Calle del Orco

     La entrada que recojo en este caso de Calle del Orco es muy breve pero sustanciosa. La cuestión de los silencios impuestos nos conduce muchas veces a los tantos ejemplos de censura ejercida por algún poder.

  Sin embargo creo entrever en este caso que se hace alusión al “bozal” que algunos escritores pudieran imponer esgrimiendo algún tipo de autoridad vinculada con experiencia, premios, difusión… En general recuerdo ejemplos de artistas y científicos (no sólo escritores) que han referido el temor al fracaso que algún tipo de “maestro” les habría marcado en su camino; no es tan frecuente que se hable de los posibles “colegas” (con mayor, igual o menor prestigio) en este sentido y, por el contrario, es una cuestión que siempre he encontrado vinculada con la crítica (o con los críticos).

   Creo también que muchos artistas se autoimponen el silencio por temor al fracaso, por falta de impulso y tiempo, por… Me encantaría poder mencionar una lista de razones que he recogido en diferentes momentos (y recuerdo ahora a Ernesto Sábato, escritor de ensayos y novelas de culto que confesó en más de una oportunidad que había quemado buena parte de su obra y que una de sus novelas emblemáticas –Sobre héroes y tumbas– nunca habría visto la luz si no fuese por la intervención de Matilde, su esposa) pero temo que resultaría tedioso.

   Es bueno tener presentes las palabras de George Perec que se citan en Calle del Orco y además internalizarlas no sólo en la “mirada” de la obra de otro sino además cuando nos acontece que dudamos en la labor de entretejer palabras e ideas que son nuestra propia escritura (ficcional o no).