SEFERIS/ELYTIS: Grecia, esencia y tradición

https://www.nobelprize.org/prizes/literature/1963/seferis/speech/

En el enlace anterior el discurso completo de Giorgos Seferis, Premio Nobel 1963

https://www.ersilias.com/discurso-de-odysseus-elytis-al-recoger-el-premio-nobel-de-literatura-de-1979/

Y aquí el de su coterráneo, Odysseus Elytis, galardonado en 1979.

He decidido trabajar este artículo enlazando las imágenes de los dos escritores griegos con el objetivo de observar raíces comunes e interesantes variaciones que, sin embargo, no los distancian en relación con ciertas esencias.


¿Quién es el ser, el único ser de entre todos los habitantes de la tierra, las aguas, el aire, que tiene una única naturaleza, pero posee dos pies, tres pies y cuatro pies, y es más débil cuntos más pies posee?

Al volver al palacio donde ha nacido, Edipo ha mezclado los tres estados de la existencia humana, tal como la concebían los griegos. Se identifica con su padre al ocupar su lugar; pero también con sus hijos, que a la vez son sus hermanos. El monstruo que menciona la Esfinge, es también el mismo Edipo.

Enigma de la esfinge de Tebas a Edipo

La referencia a Edipo y su resolución del enigma que le presenta la Esfinge es necesaria para entender por qué Seferis hace alusión a ella en el final: «debemos buscar al hombre dondequiera que podamos encontrarlo». Lo cierto es que ambos escritores, por caminos diferentes pero no muy alejados, buscan al hombre, su esencia, su vinculación con la tradición de su país de origen y también con una actualidad mundial que ha recibido parte de la herencia griega desde muy diversas disciplinas.

Así como para Seferis en el acertijo de la Esfinge radica el misterio que el ser humano debe comprender y asimilar, también para Elytis hay un enigma, pero el eje en este caso lleva hacia el hombre desde la indagación de la belleza, la luz y por ello mismo su definición de la poesía alude a lo que no podemos abarcar sólo con el pensamiento:

Existe ciertamente el enigma. Existe ciertamente el misterio. Pero el misterio no es una puesta en escena que se sirve de juegos de sombras y tinieblas con el solo fin de impresionarnos. Es aquello que, aún en medio de la luz absoluta, continúa siendo misterio y se convierte en ese resplandor que atrae y que llamamos belleza. La belleza constituye un camino –quizá el único– hacia la parte desconocida de nuestro ser, hacia aquello que nos excede. De aquí se deriva una definición más de la poesía: es el arte de aproximarnos a lo que nos sobrepasa.

Odisseus Elytis

Esa búsqueda de la esencia del ser humano, la que define de algún modo la realidad, el aquí y ahora que se enlaza de todos modos con un «más allá» también nos advierte acerca de los peligros que afrontamos en esa peligrosa tensión entre la «antigua ignorancia» y «el actual exceso de conocimientos». Hace referencia a ello en lo que sigue, luego de haber citado a Hölderin:  «wozu dichter in durftiger zeit (¿para qué un poeta en tiempos de indigencia?)».

¡Ah, sí, por cierto, los tiempos han sido siempre durftiger (de indigencia) para el hombre! Pero, por su parte, la poesía nunca dejó de oficiar. Estos dos hechos, destinados a acompañar nuestro tránsito terrenal, se equilibran el uno al otro. Y cómo podría ser de otra manera si hasta la noche y los astros pueden ser percibidos por nosotros gracias al sol, con la salvedad de que este, según lo expresado por el filósofo de la antigüedad, cuando sobrepasa sus límites incurre en “injuria”. Por nuestra parte, es necesario que nos encontremos a una distancia adecuada del sol moral, del mismo modo que nuestro planeta lo está con relación al sol natural, para que la vida sea posible. De aquí es dable inferir que tanto la ignorancia que nos extraviaba en otros tiempos, como el excesivo conocimiento que hoy nos trastorna, son consecuencias de nuestra incorrecta ubicación con respecto al sol moral.

Odysseus Elytis

Para ambos escritores lo que dirige nuestros destinos es una forma de estar en el mundo: para Seferis debe reivindicarse el amor a lo humano, la justicia, la poesía como un acto de confianza

Porque creo que la poesía es necesaria para este mundo moderno en el que nos aflige el miedo y la inquietud. La poesía tiene sus raíces en el aliento humano, y ¿qué seríamos si nuestro aliento se redujera? La poesía es un acto de confianza, y ¿quién sabe si nuestro malestar no se debe a una falta de confianza?

Giorgos Seferis

en tanto que Elytis destaca que la poesía está fuera del alcance de todo deterioro y rescata su valor como el lenguaje común para los seres humanos y su posibilidad de conectarnos con la libertad y la dignidad humana; al estilo del poeta español Rafael Alberti, sus imágenes vinculan con el sol, la transparencia, la visibilidad:

Por lo demás, me parece que la experiencia personal y las virtudes del lenguaje que utiliza el artista o el poeta, constituyen aportes sustanciales para el logro de la mayor visibilidad posible, visibilidad que se vuelve tanto más necesaria cuanto más densa es la oscuridad que caracteriza a la época en que vivimos.

Odysseus Elytis

Así como antes replicamos las palabras que Elytis destaca de Hölderin, no sólo la alusión a Edipo y las tragedias clásicas son relevantes en el discurso de Seferis. Al cerrar su exposición, haciendo referencia a Alfred Nobel y al impulso que motivó la creación de este premio, Elytis cita a Shelley cuando completa su frase de agradecimiento a la Academia destacando que sea una institución

capaz de «juzgar con solemne verdad la mala suerte de la vida», por citar a Shelley, quien, se dice, inspiró a Alfred Nobel, cuya grandeza de corazón redime la violencia inevitable.

Giorgos Seferis

Para el poeta –parece extraño pero es verdad–,los sentidos constituyen el único lenguaje común que sigue teniendo vigencia para él:desde hace milenios no ha variado la manera en que se tocan dos cuerpos. Es un lenguaje que,por lo demás,no ha desencadenado luchas como las que generaron las miles de ideologías que ensangrentaron nuestras sociedades, dejándonos con las manos vacías.

Odysseus Elytis

La lengua griega nunca ha dejado de hablarse. Ha sufrido los cambios que experimentan todos los seres vivos, pero nunca ha habido una brecha. Esta tradición se caracteriza por el amor a lo humano; la justicia es su norma. En las tragedias clásicas estrechamente organizadas, el hombre que excede su medida es castigado por las Erinias. Y esta norma de justicia se mantiene incluso en el ámbito de la naturaleza.

Giorgos Seferis

Seleccioné para concluir este comentario citas de ambos autores en los discursos analizados por parecerme que expresan tanto lo común como lo diverso de ambos. Quedaría quizás por señalar que en tanto Seferis hace referencia a una contraposición planteada en el año 1962 entre ciencia y literatura («se dijo que hay una enorme diferencia entre los descubrimientos de la ciencia moderna y los de la literatura, pero poca diferencia entre los dramas modernos y griegos«) y su vinculación con la tradición clásica, Elytis destaca la imagen del arquitecto en referencia al modo de crear (sin que ello determine una estructura rígida ni dirigida por cánones): «Procedí, por lo tanto, del mismo modo en que lo hicieron Píndaro,en la antigüedad,y Romanós o Mélodos,en Bizancio,quienes inventaron para cada oda o himno un ritmo inédito. Y advertí, con toda evidencia,que la repetición por períodos de determinados ritmos y determinados versos, le daban un aspecto poliédrico y al mismo tiempo simétrico a la obra que proyectaba.«

JEAN PAUL SARTRE: lo sospechoso del escritor

«Todo esto es el mundo del dinero y las relaciones con el dinero son siempre falsas»»¿Por qué rechacé ese premio? Porque estimo que desde hace cierto tiempo tiene un color político.

Si hubiera aceptado el Nobel – y aunque hubiera hecho un discurso insolente en Estocolmo, lo que hubiera sido absurdo – habría sido recuperado. Si hubiera sido miembro de un partido, del partido comunista, por ejemplo, la situación hubiera sido diferente. Indirectamente hubiera sido a mi partido que el premio habría sido discernido; es a él, en todo caso, que hubiera podido servir. Pero cuando se trata de un hombre aislado, aunque tenga opiniones «extremistas» se lo recupera necesariamente de un cierto modo, coronándolo. Es una manera de decir: «Finalmente es de los nuestros». Yo no podía aceptar eso.

La mayoría de los diarios me han atribuido razones personales: estaría herido porque Camus lo había obtenido antes que yo…tendría miedo que Simone de Beauvoir se sintiera celosa, a lo mejor era un alma bella que rechazaba todos los honores por orgullo. Tengo una respuesta muy simple: si tuviéramos un gobierno de Frente Popular y que me hubiera hecho el honor de discernirme un premio, lo habría aceptado con placer. No pienso para nada que los escritores deban ser caballeros solitarios, por el contrario. Pero no deben meterse en un avispero.

Lo que más me ha molestado en este asunto son las cartas de los pobres. Los pobres para mí son las personas que no tienen dinero pero que están suficientemente mistificadas para aceptar el mundo tal cual es. Esa gente forma legión. Me han escrito cartas dolorosas: «Deme a mí el dinero que rechaza».

En el fondo lo que escandaliza es que ese dinero no haya sido gastado. Cuando Mauriac escribe en su agenda: «Yo lo hubiera usado para arreglar mi cuarto de baño y el cerco de mi parque», es un maligno: sabe que no provocará ningún escándalo. Si hubiera distribuido ese dinero habría chocado más a la gente. Rechazarlo es inadmisible. Un norteamericano ha escrito: «Si me dan 100 dólares y los rechazo, no soy un hombre». Y además está la idea de que un escritor no merece ese dinero. El escritor es un personaje sospechoso. No trabaja, gana dinero y puede ser recibido, si lo quiere, por un rey de Suecia. Eso ya es escandaloso. Si además rechaza el dinero que no ha merecido, es el colmo. Se considera natural que un banquero tenga dinero y no lo dé. Pero que un escritor pueda rechazarlo, eso no pasa.

Todo esto es el mundo del dinero y las relaciones con el dinero son siempre falsas. Rechazo 26 millones y me lo reprochan, pero al mismo tiempo me explican que mis libros se venderán más porque la gente va a decirse: «¿Quién es este atropellado que escupe sobre semejante suma?». Mi gesto va pues a reportarme dinero. Es absurdo pero no puedo hacer nada. La paradoja es que rechazando el premio no he hecho nada. Aceptándolo hubiera hecho algo, que me habría dejado recuperar por el sistema».

Fuente: retóricas (discurso)

Habíamos hecho referencia en las reseñas por década al hecho de que Jean Paul Sartre había rechazado el Premio Nobel y esbocé allí algunos de sus argumentos para ello. Leído el discurso completo resulta interesante cómo se cruzan pares de contrapuestos: pertenecer/escapar al sistema, ser célebre/ser desconocido, recibir/rechazar dinero.

Quizás como don Francisco de Quevedo y Villegas (español del siglo XVII) en su Letrilla satírica «Don Dinero», el eje de su motivo para declinar el premio otorgado está relacionado con la desconfianza acerca de lo que el dinero puede ocasionar. Y acá no sólo se trata de que siendo más rico pudiera volverse más despreciable; más bien pareciera que esa plata lo dejara al servicio de un modo de vivir que ha estado criticando, una política que de alguna forma presionaría (o al menos sentiría derecho de hacerlo) en sus producciones literarias, a quién escribe, de qué escribe.

Por otra parte, su excentricidad (según la visión de ricos y pobres, célebres y desconocidos) no lo deja fuera de la fama: Sartre mismo señala la paradoja de que quizás por haber rechazado el Premio se pueda volver más conocido y ganar más dinero. ¿Acaso juega el escritor francés con quienes tratan de comprender su decisión, el porqué no tomó el dinero y lo cedió a alguna institución? ¿Acaso es Sartre un especulador que consigue de este modo una mayor celebridad y más prolongada? No parece que sea este el espíritu del autor de El ser y la nada. Según él, todo lo que rodea al dinero está viciado de falsedad y cualquier cosa que él pudiera hacer no pareciera modificar ese status: si al comienzo del discurso señala que recibiendo el premio, como un hombre solo, ni siquiera está dándole gloria a un partido sino que es como si el sistema que se lo otorga lo apropiara para su causa, cuando se llega al final de la disertación Sartre concluye que aun no habiendo aceptado el premio ha quedado en la telaraña.

El escritor es un personaje sospechoso. No trabaja, gana dinero y puede ser recibido, si lo quiere, por un rey de Suecia. Eso ya es escandaloso. Si además rechaza el dinero que no ha merecido, es el colmo. Se considera natural que un banquero tenga dinero y no lo dé. Pero que un escritor pueda rechazarlo, eso no pasa.

Década 1961-1970

https://conotrasmiradas.wordpress.com/los-premios-nobel/1961-1970/

     Cuando casi estaba finalizando la página que les anuncio en esta entrada, recordé que antes de empezar con la primera década de entregas del Nobel de Literatura mi idea había sido recorrer los discursos de quienes recibieron los premios. Como luego emprendí el camino de otro modo, calculo que en poco tiempo (o cuando haya llegado a la década en la que estamos ahora) volveré a retomar esa intención.

     Por lo pronto debo confesar que esta década en particular me ha mostrado, quizás porque nos vamos acercando a nuestro tiempo, muchas de las vetas que siempre ponen sobre el tapete los criterios que se siguen para la elección de los autores premiados. Sin duda, en las siguientes décadas esto se acentúa y lo iremos revisando juntos a medida que vaya avanzando en los 50 años que falta recorrer hasta la actualidad (y sin saber todavía qué nos depara el 2020); sin embargo, haciendo referencia por ejemplo a Miguel Ángel Asturias, Samuel Beckett, Alexsandr Solzhenitsyn, Jean Paul Sartre, Nelly Sachs, Schmuel Yosef Agnon se abrió un abanico que reúne varias de las inquietudes que me han llamado la atención en algunos dictámenes:

  • reconocimiento a escritores vinculados con el judaísmo o la tradición hebrea en momentos en que la Segunda Guerra Mundial ha dejado una brecha importante en continua discusión acerca de la actuación de varios países
  • distinción de obras que, al menos en la actualidad tienen un compromiso político/social insoslayable, son valoradas por otras virtudes de los escritores en textos de otro estilo
  • explicación de distintos motivos que llevan a los escritores a declinar o rechazar el premio
  • selección de escritores políticamente correctos (sin que eso desmerezca su obra) porque toman posición alineada con la mirada (no reprobatoria, sino parcial o subjetiva) de quienes se encargan de determinar los galardones

     Quien ha seguido hasta aquí mi pensamiento, más allá de que podrá aportar varias cuestiones más y hasta más interesantes, habrá notado que en la enumeración anterior (que no es exhaustiva) han aparecido puntos positivos y negativos y en algunos casos hasta se contraponen entre sí. Esto no hace más que demostrarnos que este premio es al fin y al cabo una acción humana más, teñida de virtudes y defectos, discutible, imperfecta pero también valiosa. No puedo dejar de mencionar, como ya lo hicieran muchos otros antes (inclusive escritores galardonados), que se entiende así por qué algunos literatos nunca llegaron (otros no llegarán) a la obtención de este premio: como argentina, no puedo dejar de mencionar (podrían ser Ernesto Sábato, Julio Cortázar también) a Jorge Luis Borges. Cuando Pablo Neruda (y ya llegaremos a él) recibió el Nobel, mencionó que creía que le correspondía a Borges; cuando se publicó El nombre de la rosa, Umberto Eco señaló que el germen de ese espacio circular e infinito de la biblioteca en la que se centran los enigmas se le había ocurrido luego de leer un cuento de nuestro escritor (el más nacional y más universal a un tiempo y, pese a todo, el menos reconocido y más combatido en su propio país); cada vez que algún artista extranjero habla de Argentina (cine, pintura, literatura, crítica…) tiene algo para señalar o recordar de él.

Vínculos entre los blogs

https://lapizazulix.wordpress.com/

https://conotrasmiradas.wordpress.com/

Los enlaces anteriores corresponden a Lapizázulix, la galaxia del cuento y este mismo blog en el que ahora escribo: Otras miradas. Quizás alguno ya haya visto otro que estoy diseñando para trabajar mejor con los alumnos de mi escuela secundaria en diversas materias y un proyecto de narración oral (Transitando lenguajes).

Por razones obvias, trato de que cada espacio contenga material independiente, pero también es cierto que las conexiones son importantes. Señalo esto porque me he dado cuenta de que las noticias acerca de mis publicaciones de artículos en Microcuento.es no siempre las he trasladado aquí y si bien es cierto que algunos circulan por ambos blogs quizás sea importante recordarles esas publicaciones por si les interesa verlas en la página. En pocos días aparecerá un nuevo artículo y prometo colocarlo tanto en Lapizázulix como en Otras miradas. Por ahora, les dejo a continuación las imágenes de los artículos para que las busquen en Lapizázulix o en forma directa en Microcuentos

NOCHE DE LOS MUSEOS EN EL COLEGIO MARIANO MORENO-2018 (2° EDICIÓN)

Aprovecho para pasarles lo que escribí en Lapizázulix. De hecho, luego clasificaré y comentaré algunas de estas imágenes. Espero que les interese

Lapizázulix la galaxia del cuento

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Lo que antecede son algunas imágenes de las actividades presentes en la Noche de los Museos: taller de Letras, música, danza, canto, narración oral, experiencias diferentes con el ámbito de la ciencia, recorrido por la zona donde se ubican los objetos que se encuentran y deben ser restaurados para luego ser conservados en el Museo, el museo mismo.

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La práctica de los microrrelatos

Traigo aquí este artículo como muestra de la vigencia de Federico García Lorca. El texto completo en relación con el concurso lo pueden ver en Lapizázulix

Lapizázulix la galaxia del cuento

Traigo aquí este artículo no ya por si alguien quisiera participar del concurso sino como testimonio tanto de la vigencia del microrrelato como de la importancia que en la actualidad tiene un escritor como Federico García Lorca.

Si sucediera que encuentro testimonios de los ganadores del concurso y publicaciones de los microrrelatos volveré por acá con la información

Hace 120 años nació el gran poeta y dramaturgo Federico García Lorca, el autor más conocido y popular de la Generación del 27, una de las generaciones que más ha dado a la Cultura de nuestro país. Con motivo de este aniversario, las bibliotecas municipales de Colmenar Viejo dedicarán la Semana del Libro 2018, bajo […]

a través de Colmenar Viejo rinde homenaje a Lorca con un certamen de microrrelatos —

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